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Rendición




El conductor iba escuchando música de mierda. Los rótulos luminosos de la Gran Vía parecían más solitarios que nunca. Las luces de navidad gastadas y sin brillo. C, al despedirse, todo drogado me ha dicho “ojalá pudiera pasarte algo de mi pasotismo... No soy super feliz, pero no me afecta demasiado. La semana que viene jugamos a ping pong y te preparo un día especial.” Sí, ojalá pudiera.

Me he ido de la fiesta porque no lograba divertirme. Creo que, simbólicamente, es un gesto de rendición. Irse de una fiesta es desencanto.

Me pregunto si no debería rendirme. Rendirme, en general. Marcharme a un lugar seguro para estar a salvo. Me dan miedo las personas. No todas. Solo las que me tratan mal.

Comentarios

  1. No sabes lo identificada que me he sentido con tu relato. Me habré ido de cien fiestas.
    (Y aún no he encontrado lugares seguros).
    Un abrazo,
    P

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    1. Me alivia... me sentía sola en ese momento. Me encata que te vayas de cien fiestas. Te admiro.

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  2. A mi el sábado me paso algo parecido. Me lo estaba pasando bien pero no estaba en la misma onda que ellos... hice una retirada a tiempo (¿yo?) que no la he hecho en mi vida....
    y una vez en casa pensaba... ¿me estaré haciendo mayor?
    Besos.

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    1. Yo tampoco estaba en el mismo momento que los demás... demasiada felicidad a mi alrededor y yo demasiada rayada en mi interior.

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  3. No sabría decirte...

    En muchos sentidos me rendí hace ya mucho tiempo y... bueno, no sé, en su momento era la salida más cómoda, pero ahora, quizás debería haberlo intentando un poco más.. me digo que nunca es tarde, pero lo cierto es que he perdido muchas cosas por el camino y no todas eran malas....

    Supongo que lo complicado es no sentirse fuera de lugar...

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  4. Yo siempre me voy y sin despedirme.

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