sábado, abril 25, 2026

Sábado en calma

La verdad es que no sé qué le he hecho a la vida, porque yo soy muy bonita todo el tiempo, pero no me da tregua.

Volvemos a estar en el hospital. 


Estoy en la habitación viendo la tele, acompañando a mi madre, mientras como unas galletas y escribo desde mi móvil. Me siento en calma. El hospital me cuida de un modo que todavía no he descubierto. Solo tengo que estar y esperar a que se ponga mejor, ayudarla con alguna cosa. Es una misión sencilla y muy concreta.


Victoria es la enfermera de tarde. Ha tenido que cambiarle la vía de brazo a mi madre porque la vena ya no aguantaba. Le ha quedado muy bien, muy limpia. 


Hoy no hay gente. El bar, que entre semana está a reventar, está casi vacío. La tarde de Sant Jordi tampoco había nadie. Supongo que, cuando afuera todo se llena de posibilidades, la gente elige estar en otra parte.

1 comentario:

  1. Es lo único bueno de un hospital, que todo queda en manos de otras personas y del destino, puedo llamarlo dios si te resulta más cómodo. La vida resumida en una larga espera, y todo el mundo queriendo estar en otro lado...

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