miércoles, marzo 28, 2007

Naturaleza



Ayer pensé:

"Me estoy alejando de la Naturaleza"

Un pensamiento así
sólo puede significar
que no tengo problemas.

Pensé en levantarme pronto
y salir a correr
o algo sano,
como en las películas.
Pero únicamente he sacado a los perros
y me he sentado en el parque.

Este parque antes era salvaje,
un árbol aquí y otro allá,
sin seguir un orden,
pero ahora parece que
aquellos mismos árboles
se han vuelto obedientes,
y se ponen en fila
para que no los regañen.

Tampoco había columpios,
ni fuente,
ni bancos de madera
ni papeleras.
Sin embargo,
teníamos un tronco caído
para sentarnos.

Allí fumé mi primer cigarrillo,
era agosto
y no había nada
mejor qué hacer.
Tendrías que haber estado conmigo.

Tendrías que haber estado conmigo
aquél verano,
éramos unos cuantos.
No sé nada de nadie.
Sólo sé
que entonces aún no te conocía.

Nos podríamos haber enamorado
en el instituto,
pero ahora es mejor,
sin tormentas bajo los párpados.

¿Sabes qué envidio de algunos cantantes?
que tienen una banda
y les tocan canciones.
A mí me gustaría tener una
y que tocaran las que a mí me gustan.

sábado, marzo 24, 2007

miércoles, marzo 21, 2007

carta de colores



El otro día estuvimos pintando
las paredes de blanco.
Impresiona la cantidad de tipos de blanco que hay.

El Blanco Perla
le hubiese dado un toque de distinción,
sin duda,
pero para qué la queremos.

Con el Blanco Sal Marina
nos sentiríamos como pez
dentro del acuario,
nadaríamos con esa nostalgia
característica
de las aguas encerradas.

Con el Blanco Nenúfar,
ni idea,
tal vez a Monet le inspirara un cuadro.

Incluso,
barajamos la posibilidad
del Blanco Almendra,
paredes tersas
y finas como la piel de Cleopatra.

Sin embargo,
escogimos el Blanco Iceberg.
Y en seguida surgió efecto.

Al día siguiente
bajaron las temperaturas,
el temporal de viento
se lleva las sábanas como fantasmas
y la nieve cubre todas las habitaciones,
todas
menos una.



escuchar el post desde el podcast
Post grabado: #blancoIceberg.mp3

martes, marzo 20, 2007

etcétera

Imagen de sxc.hu, pintada de rosa.


Cada tarde paso por delante de una farola que sostiene un cartel de

"Perro desaparecido en esta zona.
Responde al nombre de Roma,
Es un Yorkshire mini.
Necesita medicación".

Así, como un poema.

Obviamente necesita medicación, como todos los perros que se pierden. De la misma forma sucede con los adultos, que de un modo u otro, llega un día y también se pierden, y necesitamos medicación, fe, amor, etcétera.

A pocos metros de la farola había una niña sentada en el césped que rodea el aparcamiento. Iba vestida de rosa, ese rosa que sólo llevan las niñas de ocho años cuando vuelven del colegio con la cartera rosa y la diadema también, por qué no. Estaba sola y hablaba con un perro pequeño, un Yorkshire que iba suelto y sin collar. Tú guapo, no te vayas. ¿Tienes frío? Con esa vocecilla. La niña tapó al perro con su anorak infinitamente rosa.

No asocié el cartel con el perro y la niña rosa hasta la noche, cuando ya estaba en la cama medio dormida. No sé si debería llamar y decir que tal vez he visto a Roma con una niña, a eso de las seis, cerca de la piscina que permaneció vacía todo el verano pasado, y que yo vigilé atenta por si un día se llenaba, pero nada, todo el verano y todo el invierno sin agua.

lunes, marzo 19, 2007

sobre gustos no hay nada escrito



Desde los aviones se ven
esas parcelas de agua azul.
Ovaladas, cuadradas
y hasta en forma de estrella.
Me encantan las piscinas.

jueves, marzo 15, 2007

cuadrilátero


Un día nos vamos a pegar
pero no para hacernos daño.
Yo a veces te dejo el muslo
y te digo dale,
venga, dale,
pero me das de risa.

Yo tampoco puedo,
me pongo nerviosa.
Que rabia con tanta erre.
De amor.

Otro día nos vamos a morder.
Y cada día tengo más miedo,
cuando mi brazo está entre tus dientes,
cuando mi brazo stá entre tus dentes,
cuando m braz sta ent ts dientss,
porque sé que
cada semana
que pasa
hay más ganas.

Después de revolcarnos
sobre la nieve
ciento una veces,
de resisitir el dale
y el muerde
ciento una veces,
caemos despacio
como una pluma en el aire,
las mareas se calman.

Miro el reloj,
qué tarde es,
mi vida qué tarde,
aunque sea domingo,
qué tarde.

Ya no nos da tiempo de desayunar.