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Todo el mundo sueña con una road movie





Ayer estuve viendo una road movie llamada "All that remains", el primer largometraje de dos directores jóvenes, suizos y premiados.
Me pareció una película preciosa. Cuando la belleza se planta frente a mí siento que más o menos todo está bien y que no importa si nos morimos dentro de cinco minutos, porque ese instante de –llamémosle plenitud– ha sido tan intenso que vale por todo. Yo lo que no quiero es sufrir.

Os recomiendo que no leáis la sinopsis que hay en la web de la película porque la destroza y desvela un detalle que se debe intuir, pero no conocer desde el inicio.


Ayer me acosté con esa sensación de tal vez no pueda llegar a ningún sitio pero tengo una carretera larguísima por delante. Carol siempre dice que soy el target perfecto para la publicidad porque me lo creo todo. Ahora también estamos descubriendo que soy la espectadora perfecta porque cuando tengo que meterme en la piel del protagonista o de los protagonistas, me meto y estoy ahí, poniendo toda la carne en el asador. Pues bien, ayer, en la secuencia de la que han extraído el fotograma que ha servido para la portada de la película, yo podía oler y sentir en mi piel la humedad del paisaje que los (nos) rodeaba. Estaba totalmente inmersa en la historia. En ese momento, Nakata le cuenta a Ellen que justo en ese lugar el río cambia su curso 360 grados. Nakata le propone que sigan el curso del río hasta el océano. Si eres un espectador fácilmente impresionable como yo, te emocionas pensando en el viaje y en qué pasará cuando lleguen a su destino.

Es verdad que, a menudo, no sucede nada cuando llegas a lo que tanto esperabas. Pero en otras ocasiones sí pasa algo, y a veces es bueno.

Hoy estoy pensativa, entre triste y hoja. Hoja que se deja llevar. Es una lástima que el optimismo de ayer por la noche no haya permanecido en mí hasta la mañana. Puede que dentro de un rato remonte.



Comentarios

  1. Me quedo con el título del post. A veces es complicado ilusionarse, seguir o alcanzar metas. Yo también me siento así, muchos días, aunque no lo parezca. Me canso de ser detective y de ponerme cada día la gabardina planchada y limpia.

    La película preciosa, sí. Ahora, tras leerte, percibo y descubro -aún más si cabe- toda la belleza que posee ese film.

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  2. Para los momentos en los que perdemos el optimismo a lo mejor la mejor solución es recordar, lo más vívidamente posible, esos otros momentos de plenitud y saber que existen y que van a volver.

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  3. Carol, bueno, ya sabes que mis tristezas son muy pequeñas y que apenas se me notan. Bueno, supongo que hay domingos en los que es domingo... pero ahora hacemos el vermut y todo se pasa ;)

    carmen, pues te haré caso, a ver si funciona. Ya empiezo a sentirme mejor... :D

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  4. La tenía apuntada pero la veré esta misma noche porque la recomiendas tú. Y no estés triste :-)

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  5. Anónimo9:01 p. m.

    Tu haces mi road movie cada vez que te leo y me meto en ti y soy tu por un instante y te siento, te huelo te veo, te disfruto a cada instante, a cada palabra, -por eso-; por eso siempre regreso a ti.

    r cancun

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