jueves, enero 16, 2014

Vida en pretérito perfecto compuesto del indicativo

He parado el despertador tres veces.

He salido a la calle y había llovido.
He bailado una danza de los "indios" con los de P5.
Un niño ha perdido un zapato  mientras bailábamos y ha seguido.

Me ha hecho reír y le he dado un beso.
Con los de sexto hemos corregido los deberes en la pizarra. 

He tomado café con una compañera y hemos hablado de mi hámster.
Me he cortado en el dedo haciendo la comida.

Me lo he chupado y me he puesto agua y una tirita.
He visto el cuarto capítulo de la segunda temporada de Breaking Bad mientras comía.
Me he fumado un cigarrillo y no he podido liarlo bien por la tirita.
He vuelto al trabajo y he pasado por una barandilla y en un barrote había un nombre escrito.
A los de tercero les he puesto ejercicios de ritmos en la pizarra y dictado.

Me han preguntado qué me había pasado en el dedo y si me había pintado los labios.
He reñido a un niño porque ha insultado a una compañera, las palabras feas nos dejan sin amigos. 

Me he metido en el baño y me he mirado en el espejo.  He hecho la última clase.
He vuelto a casa en bici.
He merendado pan con jamón.
He doblado ropa. 

Se me ha hecho tarde y no he podido ir a la clase del gimnasio.

No he visto a mi profesora.

Me he estirado en el sofá.

He visto anochecer.

He revivido un momento bonito en mi mente.

He recordado unas palabras de ese momento y las he dicho en voz alta.

Me he dormido diez minutos.
  
He corregido 10 exámenes.

Me he dado un automasaje en la cabeza.
Me he duchado con agua muy caliente.

He llorado un poco con el albornoz puesto.

Me ha caído una lágrima en el pie.

He movido los dedos.
Me he secado el pelo y me ha crecido mucho ya.

He puesto una canción de bailar. 

He bailado descalza en el comedor.

He pasado el aspirador.

Me ha llamado mi madre.

Me ha llamado PF 15 minutos desde sus 12 de la mañana en California.

Le he enseñado mi corte en el dedo.

Me ha enseñado como se decía tirita en inglés, bandaid o algo así.

Me ha hecho reír.

He cenado una ensalada.

Me he mandado mensajes con AE sobre la película wong kar wei que no he visto.

He tratado de recordar un pumse de taekwondo.

Me he puesto una copa de vino.

Escribo un post.

martes, enero 14, 2014

Novedades en el vecindario



Mi nueva vecina es una nube de color fuego claro. Es bonita. Se ha mudado esta tarde. He visto cómo miraba por la ventana.

Han abierto una panadería en mi calle. Me ha hecho ilusión comprar el pan allí por primera vez. Pan nuevo. Puede que alguna mañana baje a buscar un croissant para desayunar. Eso está bien, no?




lunes, enero 13, 2014

Un pastel de cumpleaños tras la lluvia

El domingo por la mañana fui a buscar un pastel de cumpleaños hecho con hojaldre y nata, mi preferido. Cuando ya volvía  a casa, un niño pasó por mi lado e hizo sonar el timbre de su bicicleta. Me paré, era un alumno. "Hola, Paola, llevo todo el fin de semana practicando con la flauta." Muy bien, le dije, "¿Y te salen todas las notas?" Casi todas, contestó. Y se alejó diciéndome adiós con la mano. Hacía sol, las calles estaban mojadas porque había llovido toda la noche. Me sentí dentro de un cómic. En una de las viñetas salía yo llevando un pastel de cumpleaños pendiente de un cordel.

lunes, enero 06, 2014

Día 6

 Al llegar a casa, después de un largo día de Reyes en familia, he retirado la cortina y me he puesto a observar a través del vidrio del balcón. Me ha sorprendido ver tanta vida en el edificio de la otra acera, en el número 89. En muchas de las ventanas hay luz. Dentro hay personas haciendo cosas de personas, como una hormiga haría cosas de hormigas en un hormiguero. Puedo ver lo que pasa dentro, cómo caban los túneles. Desde mi escritorio también tengo una buena panorámica. Sólo tengo que girar la cabeza hacia la izquierda. Una mujer está sentada en un sofá rojo y tiene la cara iluminada por el televisor. Ráfagas de luz. En otra, dos hombres y una mujer hablan alrededor de una mesa con una botella de vino y otra de agua. Ahora se acaba de encender la luz de otra habitación. Sólo veo una lámpara amarilla de techo y una estantería de libros. En el tercero, alguien me mira a mí y tal vez me describa en su blog.


domingo, enero 05, 2014

Día 4.

A veces me siento como la única persona en Barcelona que desayuna a las 15:00 una sopa de aceitunas rellenas y berberechos en vinagre al sol con un altavoz bluetooth al lado de una maceta y un vaso de coca-cola. Y queso (pero no me lo he comido). ¿Es posible? Seguro que hay alguien más en Barna haciendo eso. Pero no me importa si no, es mi momento feliz. He estado pensando en la felicidad, que es mi tema estrella desde hace ya tiempo, y creo que he dado con una definición que sirve para mí: la felicidad es no desear estar en ningún otro lugar ni con otra soledad o compañía, que la que tienes en ese momento. Cuando no me siento así me pregunto ¿por qué? y empiezo a desmantelar motivos. En ocasiones te das cuenta de que las razones son bastante pueriles. Me ha pasado algo al ver este vídeo y es que he pensado, ay, qué lugar más luminoso, si yo estuviera ahí sería inmensamente feliz. Y resulta que es Barcelona. Zasca.
He decidido hacer una sección de este blog donde voy a acumular todas las películas que vea, los libros y las canciones que me vaya encontrando y que, evidentemente, me gusten. También es posible que abandone el proyecto dentro de un par de días por falta de interés por mi parte.

Día 3.


Ayer fui a la biblioteca, que es un lugar con personas  interesantes que leen y escriben, y que de vez en cuando alzan la vista y se quedan pensativas. Si tuviera una barra de bar y música sería ideal. Por decir algo.

Estuve leyendo hasta las tantas Una forma de vida, de Amélia Nothomb:
"Deseo existir para usted. ¿Es pretencioso? No lo sé. Si lo es, lo siento. Es lo más auténtico que puedo decirle: deseo existir para usted."
"Si existo para usted, es como si tuviera una vida en otra parte: la que tengo en su pensamiento."
Pensé que era como desear una cama recién hecha en algún lugar de la vida de alguien. Ésta es una "debilidad" de los seres humanos. El intercambio de camas existenciales sólo es interesante si ambos ofrecen una cama, no se vale plegatín, con las sábanas limpias y olor a suavizante. Lo mejor es procurar tener una cama propia lo más confortable posible, si es necesario con el mismísimo Mimosín y su ramo de flores entre esas manitas de oso tonto y cursi, para volver a ella y, sobre todo, no olvidarte de ir renovándola. Consejos vendo y para mí no tengo. Pero es bueno ser consciente de nuestras carencias, fumar a gusto sabiendo que es malo. Como último as en la manga  puedes intentar cambiar y crear nuevos hábitos. Pero vamos, esto último sólo a punta de pistola. Es broma. Hay que ser positivos y pensar siempre que se pueda, y se esté en condiciones, en lo mejor.