lunes, mayo 31, 2010

Se trataba de una primera cita



Para acompañar el texto, me apetece recuperar una de mis canciones.
Se titula "Socorrista deprimido".




Hoy me ha tocado comer sola: mis compañeros están ahorrando para las vacaciones y se van a casa. Yo no puedo ir a la mía porque queda muy lejos. No es mi intención dar pena.

He escogido una mesa en la terraza porque es más entretenido. Me gusta observar a la gente que pasa por la calle, también escuchar las conversaciones de las otras mesas.

He tenido suerte, justo al lado se ha sentado un hombre y una mujer con muchas ganas de hablar entre ellos. Él era moreno y vestía con colores claros. Ella también era morena, pero vestía con colores oscuros. Él llevaba el pelo corto. Ella lo tenía largo y lo sujetaba con unas gafas puestas en la cabeza, así suelen quedar bastante bien siempre. Durante una temporada intenté discernir porque no causaba el mismo efecto una diadema. Probablemente tenían cuarenta y pico años.

Se han sentado y ella se ha puesto a hablar por los codos. Él únicamente la escuchaba. Por su expresión corporal, me ha dado la sensación de que se conocían poco, estaban muy tiesos, muy formales, en cambio, se trataban con mucha familiaridad. Así que he deducido que se han conocido en internet. Sí, sí, estoy casi segura de ello.

Ella dominaba el cotarro, se la veía muy segura. Era un poco pedante, ha empezado a hablar de sus viajes a África, su estancia en la reserva de los gorilas, que por cierto, estaba muy masificada, de sus aventuras en la Ruta 66, y también de una travesía en velero que duró diez días con su respectivos amaneceres y atardeceres, de los que ha dado muchos detalles. El chico se ha iluminado y ha dicho: de noche sólo veíais las estrellas y la luna, ¿no? Muy bien, chaval.

Él no se sabía vender, porque al parecer practicaba deportes de aventura, que por cierto, no le pegaba nada, y lo ha dicho como si no tuviera importancia. Yo hubiera destacado un poco más lo del barranquismo y la caída libre, creo que incluso ha mencionado algo sobre paracaidismo. Finalmente, él ha optado por explicar su viaje a Transilvania. Drácula.

Ella hablaba tanto... y el escuchaba tan atentamente, que llevaban media hora allí y el plato de lentejas seguía entero.

Menudo error, pedirse lentejas para comer cuando quedas con alguien que te gusta. Mi amiga Cristina, con la que viví tres años, siempre decía que para una primera cita jamás quedara para comer, porque lo de masticar, meterse la comida en la boca, cortar la carne... era comprometedor. Ella era partidaria de quedar para tomar algo.

miércoles, mayo 26, 2010

sartorialist

He sacado a pasear a los perros con calcetines, chanclas y chaqueta de chandal. No sé cómo he llegado hasta este extremo. Pensándolo un poco, creo que es porque me siento extranjera en mi propia casa y me da por los atuendos de turista. Esta mañana, cuando me he despertado, no sabía dónde estaba. ¿Qué cama es esta?¿Dónde guardaba las tazas de café?¿Aquí había un cuadro? Te echo de menos. No me llena chatear y hablar por teléfono. Creo que es eso. Suena una alarma y no sé en qué cajón está el reloj. No puedo pararla.

perros, piscinas, adivinanzas


Tengo una casa de tres plantas para mí sola con dos perros. Adivina, adivinanza: la perra es rubia y tiene nombre de tango, el perro es moreno y tiene nombre de arqueólogo aventurero.

Retomando hábitos y habitaciones de la adolescencia, de cuando hacía los planes que ahora llevo a cabo. He subido hasta la terraza del estudio y me he fumado un cigarrillo mirando la luna y los tejados. Acaba de irse Vanessa, mi mejor amiga en el instituto, otra alma primaveral. Llevábamos en la carpeta fotos de poetas y escritores. ¿Crees que hemos cambiado?

Mis padres me llaman desde Formentera. La isla está preciosa, dicen, la isla está para comérsela.


Parece que sí, que empieza el buen tiempo. El verano, quizás. Un día acabará, pero hay que ser muy valiente para pensarlo.

domingo, mayo 23, 2010

Que me aspen si me equivoco


Esta mañana queríamos tomar el sol en la piscina, pero cuando nos hemos puesto el biquini se ha nublado.

Así que hemos ido a la óptica a comprarnos unas gafas. No nos ha costado decidirnos porque sabíamos el modelo exacto que queríamos. La dependienta nos ha felicitado por la elección.

Antes de escoger la montura, una chica nos ha graduado la vista. La conocemos de otras veces. Sabemos cómo se llama, también sus apellidos. Siempre que pasamos por delante de la tienda miramos a ver si está. Nos gusta desde hace tiempo. Su nombre empieza por B.

En la habitación estábamos las tres. La chica B consultaba en el ordenador nuestra ficha. Llevaba una bata blanca. Ha comentado en voz alta que la última vez nos la graduó ella. Ya lo sabíamos. La segunda letra de su nombre es la E.

La luz era tenue y cálida. En la pantalla aparecían letras pequeñísimas. BE estaba de espaldas a mí. Durante algunos segundos, tal vez un minuto, he querido levantarme, acercarme a ella y besarle el cuello. Estábamos las tres solas, la situación era perfecta, pero yo no soy tan lanzada. Nos ha parecido, por algunos motivos difíciles de explicar, que ella también quería enrollarse con nosotras, pero únicamente es una suposición.

Tenemos que volver a recoger las gafas y a comprar lentillas.


martes, mayo 18, 2010

Cómo mantener un blog sin comerte la cabeza

Acabo de descubrir un blog que me copia. Es halagador, supongo.

Estas cosas suelo descubrirlas por casualidad. En una ocasión encontré un poema mío en un foro, un chico se lo dedicaba a una chica diciendo que lo había escrito para ella, rollo... me la voy a ligar. Otra día, encontré un blog que copiaba mis entradas y les cambiaba el título y la foto. Rollo tuneado.

Hoy estaba mirando mis estadísticas, que no las miro nunca porque siempre que lo hago me engancho, y revisando las entradas que tenía desde Google, ¡tachán! he encontrado la búsqueda de una frase que escribí hace poco.

Me ha parecido curioso que alguien buscara algo tan exacto, así que he pinchado en el enlace y me han salido dos resultados: mi blog y otro. Sorpresa. Claro, he alucinado. En ese blog había un texto idéntico al mío pero con algunas frases añadidas. Oye, qué bonito, rollo remake. Lo mejor es que no sólo he encontrado fragmentos de mis entradas, también tiene frases de Carol Blenk. Esto ya me ha parecido lo más de lo más. ¡Olé, olé y olé!

Ahora es cuando me toca decir algo que escucho cada día un puñao de veces: Señuuuuu, fulanito me coooopiaaaaa.

Para acompañar, un vídeo de una canción de Astrud que dice: "Hay un hombre en España que lo hace todo". Se me ha ocurrido que con tanto blog... sería divertido que todos nos copiásemos del mismo. ¡Hay un blogger en España que lo escribe todo!


lunes, mayo 17, 2010

Tienes unas pestañas preciosas




He aprovechado la tarde para descansar, lo de ir cosida como un trapo me marea.

He estado escuchando música de chicas que cantan y tocan la guitarra. Me he puesto melancólica o nostálgica, nunca sé la diferencia. Mi madre sí.
Serán los veranos acumulados. No sólo los que van de junio a septiembre, los otros también. Los que duran unas horas, una cerveza, un piti, muy poco. El otro día dijeron que Elvis no había muerto de un infarto, que fue por otra cosa.

Me voy a dormir, esto se está poniendo feo.