martes, enero 31, 2017

A veces nos dan las tantas aquí

Esta noche he tenido un sueño de esos en los que todos los deseos surgen y ocurren y se manifiestan; te despiertas como si realmente hubiera pasado de verdad. Te sientes con todo eso dentro de ti mientras miras por la ventanilla. Sonríes al vacío, feliz. 

Voy de luto. He decidido ir de luto un tiempo. Los colores son importantes. Tienen que acompañarte.

He cogido un tren para ir a un lugar del pasado. Me he puesto en los coches de cabeza, por si acaso, porque no entendía muy bien el mensaje luminoso. Me he sentado ¡de cabeza! en el primero. Ponía "Destino - 3 coches de cabeza", pero... ¿hasta dónde llegaban los otros coches? Lo mejor era ponerse a salvo en los tres primeros.


lunes, enero 30, 2017

Hay momentos de todo




Ojalá apareciera un ángel sobre berlín y me diera un trabajo que me gustara. 

Hoy he visto una peli rusa sobre una astronauta y un pastor. Me ha encantado pero se ha hecho de noche  y me he sentido un poco mal, por estar un lunes viendo una peli en el sofá mientras se hace de noche y no tener ni idea de cómo reconducir mi vida.  Cuando ha acabado la película, me he quedado a oscuras y únicamente iluminaban el comedor las farolas de la calle.

Por la mañana he limpiado todo el piso llorando. Me va muy bien limpiar mientras lloro. He pasado el aspirador, la fregona, he hecho la cama, he fregado los platos, he puesto dos lavadoras a moco tendido.  La perra trataba de animarme. Me traía pelotas y cosas. Juega, no llores, juega. 

Juega.

Después hemos bajado a la playa. He sentido un poco de paz. Lo necesitaba. Ha sido como encontrar el mar dentro del laberinto. Hemos caminado por la arena. Luego hemos ido a la tienda vegana y he comprado morcilla vegana. Soy lo peor. Está muy buena. Está hecha de avena y no sé qué más. 

Hoy he hablado con Elena por whatssap y me ha dicho que le gustó mucho el cuento de las niñas. Le he contado que estaba continuando la historia, pero llevo cuatro días sin escribir ni una sola línea. Hemos hablado de otras personas y de nuestras vidas paralelas, que siempre estamos en momentos similares. Cuando hablas de alguien es porque te gusta. Me parece el gesto más tierno del mundo. Hablarías sin parar de esa persona si los demás te dejaran. En plan tesis doctoral.

La perra va escribir algo:

xcemelelekew ,fr    vvg








domingo, enero 29, 2017

De escala, entre avión y avión (o quién sabe)

Me estaba acordando de cuando nos abrazábamos y decíamos que se estaba muy bien, y ya me he desvelado del todo (no lo hago a propósito, el recuerdo aparece de repente). Y de que entonces la miraba y pensaba que me sonaba de algo, como si la conociera de vista, como si fuera alguien con quien te cruzas por la calle. O el peluquero. Una persona a quien no consigues ubicar aun estando a tu lado, pero a la que quieres un montón. Y siempre me daban ganas de escribir un carta y contárselo a alguien. Me parecía bonito ese misterio y muchas veces sentía que estaba a punto de resolverlo. 

Luego me he acordado de mi Ex_Oficial, así haciendo un ramdom de momentos perdidos para sumar un poco de melodrama. De cuando íbamos a comprar comida japonesa para llevar, hace ya un lustro, y volvíamos por la calle "alternativa" o de cuando volvíamos hechas polvo de TKD y el maestro nos parecía el ser más sabio del planeta. Si vuelvo a querer alguien, luego tendré que acostumbrarme a no querer a esa persona. Esto es así. Me parece que ya lo he pillado después de varias veces. Es como cuando te vas de viaje y te gusta mucho el sitio, pero tienes que volver a casa. Ese ejemplo lo entiendo muy bien (se me ha ocurrido a mí sola). Y coges un avión o varios. Supongo que estoy en el viaje de vuelta, todavía no he llegado a casa. Y está toda esta incomodidad de los aeropuertos, las maletas, los cambios de temperatura, pollo o pasta, pasta o pollo, pantallas, números de vuelo, las azafatas con el pelo recogido, los botones de llamar a la azafata, el botón de la luz, el libro, la pava de al lado sobando. Ahora estoy haciendo escala en Bangkog. Es un poco larga. Llevo varios cafés. Y me acuerdo de Willy Fog, con su sombrero y cara de león. Qué valiente era Willy Fog. 

En unas horas voy al entierro de la hermana mayor de mi padre. Es bonito estar viva y sentir todo este vendaval de emociones. A ver, voy a pulsar el botón de llamar a la azafata. 

Comida a domicilio

Vuelvo del velatorio. Son momentos raros en los que no sabes muy bien cómo actuar, y en los que te encuentras con personas del pasado. He estado de charla con una prima a la que hacía tiempo que no veía y que pasó por algo complicado. Me ha gustado volver a verla, saber de su vida actual. Me ha contado de qué trabaja, me ha hablado de su novia, nos hemos reído con algunas referencias al pasado... Yo le he dicho que no tenía ni trabajo ni novia, pero sí terraza y perra. 

Me he despertado tarde y he bajado a comer una hamburguesa con Croqui –últimamente no tenemos comida en casa; bueno ella sí, yo no, yo me he aficionado a pedir comida a domicilio en pijama, todo muy loser y peliculero al mismo tiempo. Sólo me quito el pijama si me invitan a comer. El lunes empiezo a poner cierto orden vital y a planear mi resurgimiento.

Le he dado un poco de hamburguesa a la perri y se ha vuelto como loca, se relamía y ponía los ojos en blanco. Croqui no entiende nada de lo que le cuento, lo noto porque pone caras que no van con la historia, creo que es muy pequeña para comprenderme. Al volver a casa, ha empezado a llover un poco y no hemos acelerado el paso. 

Me encanta ver que está nublado cuando levanto la persiana. Pero suelo rendirme ante el sol, acabo claudicando.














jueves, enero 26, 2017

¿Término medio?


Leo en el blog de Elena que es especialista en saltarse duelos por amor. En mi caso, es todo lo contrario, los alargo mucho y suelo añadirles un bonus track en la cara B, por aquello de "si pensaba que se había acabado... temazo". No me he saltado ni uno.  

No sé qué opción es la mejor. Supongo que cada persona se las apaña cómo puede. A veces lo intento metiéndome unos días en la caja de cristal (como dice Elena), pero acabo retrocediendo y cambiando de opinión horrorizada. Me gustaría tratar de llevarlos mejor.


Se fundió la luz de la cocina hace meses y no la he cambiado todavía, voy tirando con la luz del extractor. En el fondo, creo que devolver la luz a la cocina es una esperanza simbólica, algo a lo que agarrarse, "cuando devuelva la luz a mi cocina, lo siguiente que sucederá será extraordinario..." y de momento, prefiero mantener esa ilusión.

Hoy también he pensado en temas laborales, podría tratar de apañármelas con lo que no me gusta del todo y dejar de revolverme. Adaptarme, no darle tanta importancia. Mirar hacia otra parte. Ayer me comí una pizza, un burrito y un croissant de chocolate lleno de grasas raras. Me lo estoy currando, me lo estoy... currando...

miércoles, enero 25, 2017

Fechas






Mi compañera de piso se ha ido de viaje hasta el lunes para aprovechar sus últimas semanas en Europa. (¿Europa?). He escuchado cómo abría la puerta a las cinco de la mañana.

La perra huele a palomitas de maíz.

Ayer estuve visitando a mi abuela (la niña de la foto). La semana anterior, también. Me gusta estar con ella en su casa, en ese lugar que me recuerda a meriendas con el murmullo de la máquina de coser de fondo. Me contó que llegó a Barcelona el día 28 de julio de 1948. Me conmueven las fechas que se nos quedan grabadas. Yo sólo tengo una, de momento, 26 de febrero de 2006. 


Para mí, todo esto es importante.