El vídeo que he puesto hoy es de un tema de Sebastian Tellier. Me hace gracia porque del culo de la chica salen diamantes. Qué arriesgado. Pero me encanta.
Arriesgado como Medem.
La semana que viene nos vamos a Madrid, una ciudad que para nosotras significa cosas secreta, sería absurdo intentar explicarlas. Que quede claro que nuestra visita no tiene nada que ver con el fútbol. Odio el fútbol, lo detesto. Me gustaba mucho cuando era heterosexual, iba con mis novios a ver los partidos. Incluso, me sentía del Barça. Ahora, ni fu ni fa. Curiosamente, desde que me pasé a las chicas me aburre. No creo que tenga nada que ver, pero es una coincidencia que a mí me parece graciosa.
En Madrid vamos a volver a ver la película Room in Rome, de Julio Medem, porque a nosotras sí nos gustó. De ahí la chapa reivindicativa. Nos pareció genial que se conocieran en un bar, que una llevara vestido y la otra blusa de cuadros, más que nada porque ambas piezas están de moda, que una fuera morena y la otra rubia, porque son cosas que pasan, y también que se enseñaran las casas a través de Google Earth. Comento estos detalles porque, por las críticas que he leído, parece ser que son trascendentales. El primer verano que Carol se marchó al sur utilizamos, precisamente, Google Earth. Ella me daba sus coordenadas de localización y yo las mías, parecía que así nos íbamos a ver. Quizás son actos que únicamente se comprenden si estás colada por alguien. Como aquellas cartas del futuro que le escribí. Unas cartas que llegaban antes de marcharme, por eso eran del futuro. Siempre fui muy visionaria.
A mí el detalle del camarero que quiere hacer un trío no me fastidió, son cosas que pueden pasarte. Me recordó a lo ocurrido con un camarero en un hotel de Lisboa. Era nuestra última noche. Cenamos en el restaurante del hotel, que estaba en el ático. Las vistas eran preciosas. El camarero era jovencito y muy simpático. Nosotras fuimos amables, pero nada más. Cuando ya estábamos en la habitación, llamaron a la puerta. Era el camarero con una botella de cava y nos proponía que pasáramos la noche con él. Dijimos que no y cerramos la puerta.
Sobre lo verdaderamente importante de la película no voy a hablar, son cosas secretas, si no las has entendido, sobra explicarlas. El cine de Medem no está al alcance de tod@s. Como lo nuestro con Madrid.