sábado, mayo 15, 2010

Madrid, Lisboa, Medem, Diamantes, Room, camarero, Rome, culo


El vídeo que he puesto hoy es de un tema de Sebastian Tellier. Me hace gracia porque del culo de la chica salen diamantes. Qué arriesgado. Pero me encanta.

Arriesgado como Medem.

La semana que viene nos vamos a Madrid, una ciudad que para nosotras significa cosas secreta, sería absurdo intentar explicarlas. Que quede claro que nuestra visita no tiene nada que ver con el fútbol. Odio el fútbol, lo detesto. Me gustaba mucho cuando era heterosexual, iba con mis novios a ver los partidos. Incluso, me sentía del Barça. Ahora, ni fu ni fa. Curiosamente, desde que me pasé a las chicas me aburre. No creo que tenga nada que ver, pero es una coincidencia que a mí me parece graciosa.

En Madrid vamos a volver a ver la película Room in Rome, de Julio Medem, porque a nosotras sí nos gustó. De ahí la chapa reivindicativa. Nos pareció genial que se conocieran en un bar, que una llevara vestido y la otra blusa de cuadros, más que nada porque ambas piezas están de moda, que una fuera morena y la otra rubia, porque son cosas que pasan, y también que se enseñaran las casas a través de Google Earth. Comento estos detalles porque, por las críticas que he leído, parece ser que son trascendentales. El primer verano que Carol se marchó al sur utilizamos, precisamente, Google Earth. Ella me daba sus coordenadas de localización y yo las mías, parecía que así nos íbamos a ver. Quizás son actos que únicamente se comprenden si estás colada por alguien. Como aquellas cartas del futuro que le escribí. Unas cartas que llegaban antes de marcharme, por eso eran del futuro. Siempre fui muy visionaria.

A mí el detalle del camarero que quiere hacer un trío no me fastidió, son cosas que pueden pasarte. Me recordó a lo ocurrido con un camarero en un hotel de Lisboa. Era nuestra última noche. Cenamos en el restaurante del hotel, que estaba en el ático. Las vistas eran preciosas. El camarero era jovencito y muy simpático. Nosotras fuimos amables, pero nada más. Cuando ya estábamos en la habitación, llamaron a la puerta. Era el camarero con una botella de cava y nos proponía que pasáramos la noche con él. Dijimos que no y cerramos la puerta.

Sobre lo verdaderamente importante de la película no voy a hablar, son cosas secretas, si no las has entendido, sobra explicarlas. El cine de Medem no está al alcance de tod@s. Como lo nuestro con Madrid.



viernes, mayo 14, 2010

Puntos de sutura



Ayer me operaron por primera vez. Estuve todo el rato llorando. La enfermera me preguntó, ¿por qué pones esa carita, quieres llorar? Pues sí, sí, voy a llorar hasta que se acabe este rollo. Me acordaba de una perrita que tuvimos hace tiempo. El veterinario la sacrificó porque estaba muy enferma. Se sentiría abandonada en la camilla. Era muy alegre, corría por la playa y jugaba con los cangrejos en las rocas. Pienso en ella como si fuera una hermana.

Me mareé con la inyección de la anestesia. Qué dolor, no pariré jamás. Además, no podía dejar de mover los pies, animalillos salvajes y atrapados. Se me pasó por la cabeza irme. Lo peor fue escuchar al cirujano y a las enfermeras hablar y trastear a mis espaldas. Un reguero de sangre se deslizaba por mi cuello hasta el pecho. Y al final, los puntos. Os juro que oía el hilo rasgando la piel una y otra vez.

El hombre ha ido a la luna, pero sigue cosiendo las heridas a lo bruto.

Lo bueno es que me quedará una cicatriz en la espalda, que es de tipa interesante y bla bla bla. ¿Qué historia puedo contar?

Me gusta mucho la voz de Cat Power (el vídeo que he colgado), me parece súper sexy toda ella. Pero creía que era más mayor y resulta que nació en el 72, ¿sólo me lleva seis años? Hace tiempo la vi en concierto y pensé que bebía mucho, pero no pasa nada.

Tengo que escribir el ejercicio más importante del curso y resulta que me duelen los puntos y no me puedo concentrar. Qué casualidad.

domingo, mayo 09, 2010

Tres tigres comen trigo de una intriga


Encima de mi escritorio hay un post it con una palabra escrita en plural: meñiques. Si no fuera porque esa nota la he escrito yo misma desconfiaría de unos dedos sin mano. Si la encontrara en la mesa de mi novia o en la de algún compañero de trabajo sospecharía que están tramando algún plan macabro. De hecho, nada más escribirla ha sido como un vendaval que cierra de golpe una ventana. ¿Aparecerán más dedos?

mareada

Soy caníbal
porque te quiero comer.
Nos hemos apuntado a esgrima. Estuvimos consultándolo. Nos dijeron que el boxeo nos haría daño.

miércoles, mayo 05, 2010

A este paso le hago una oda a mi escritorio



Voy a fumarme un piti antes de que salga la ropa del horno y llene el sofá amarillo que tengo aquí detrás. Me gusta mucho la habitación que tengo para mí sola, desde la ventana veo un montón de tejados y antenas, incluso hay una especie de casa antigua que podría estar en cualquier otro lugar. Quiero decir que si me tapo el ojo izquierdo puedo imaginarme que estoy en Venecia.

También me gusta la luz. Por la mañana entra el sol directo. Si me siento frente a mi mesa me da en la cara. Lo empecé a hacer durante unas semanas que estuve enferma y tenía que quedarme en casa porque el médico creía que era gripe A. Estaba un poco acojonada, pero reconozco que disfruté muchísimo de mi escritorio. Mi enfermedad le dio un poco de alma.

Ayer me costó cerrar los ojos porque no quería dejar de mirar a Carol. A veces es un rollo tener que dormir. Lo digo sinceramente. Tampoco soporto tener que levantarme para ir a trabajar, no sé porqué me hacen esto. Hoy he empezado a contar los días que faltan para las vacaciones.

Ayer perdí una oportunidad por culpa del tráfico. Mis padres se van de crucero a finales de junio con mi prima de once años. A mi madre le hacía ilusión que también fuéramos nosotras. Mi madre tuvo cáncer y este septiembre le toca revisión, por eso dice que quiere aprovechar el verano, por si acaso. A mí no me gusta que piense así, pero lo entiendo. Lo malo es que el barco zarpa tres días antes de empezar mis vacaciones, pero justo cuando iba a pedir ese favor en el trabajo encontré una caravana impresionante por culpa de la lluvia y de la huelga de renfe. Un día escribí un cuento sobre alguien que se enamora de la chica que informa sobre el estado de las carreteras desde el aire. Pero yo ni eso. Resultado: llegué tarde. Así que me temo que no podremos disfrutar de ese viaje con ellos. Me parece muy injusto estar así por tres míseros días de mierda.

He abierto un perfil de facebook para mi blog pero no sé si es buena idea. Yo soy una blogguer de las de antes y facebook no entraba dentro de mis planes.



domingo, mayo 02, 2010

La primera canción que grabo en tu casa, mi casa.

Video thumbnail. Click to play

Click para escuchar mi versión de la canción



Esta es la primera canción que grabo en mi nueva casa, así que es importante. Es una versión de una canción de Mishima. La letra empieza con un "Ha pasado mucho tiempo..." y explica la historia de un chico de 25 años que se enamora de una adolescente de 17. Cuenta que la edad le incomodaba, pero que nunca se había reído tanto ni se había sentido tan vivo ni tan joven como entonces. Lo mejor es cuando dice que seguramente se enamoró porque de repente se empezó a sentir muy solo, que ella jugaba con su corazón y que el puto juego no se acababa nunca.

Versionar una canción es sentir que la música que tanto te gusta pasa por tus manos, por tu guitarra y sale de tus labios convertida en otra, en la tuya. Es como conseguir un algo muy muy deseado. Así que estoy emocionada.

Hoy es sábado, llueve, es de noche, acabo de beberme cuatro copas de vino y un mojito, y este mediodía me he comido un cabritillo buenísimo, un animalillo que me he imaginado saltando feliz por el campo, pero no, porque los cabritillos que nos comemos jamás llegan a correr felices por el campo.