domingo, febrero 15, 2015

Mi prima segunda


Adolescentes borrachos que cantan en la calle "por la mañana yo me levanto y voy corriendo desde mi cama" y pienso que hay canciones que persisten y resisten.

Me he reencontrado con una prima segunda. Prima II. Cuando yo tenía 15 años vino un día a mi casa y se puso a jugar con sus juguetes de niña pequeña.

Hoy me ha enseñado su taller del Born y hemos reciclado ropa de segunda mano. Cuello de camisa, mangas de jersey, bolsillo de vaquero. 

Me ha regalado un sombrero.

La vida es así. Ahora ambas somos treintañeras. Somos primas segundas recicladas.


domingo, febrero 08, 2015

los domingos son así

Ayer fue un día bonito, lleno de energía. Volví a bajar unas escaleras, tan alegre, que se me salió un zapato. Esto ya me había pasado antes. Siempre tengo esa sensación de que mis pies son más grandes de lo que son en realidad.

Es un día de resaca. Ayer me fijé en cómo bailaba la gente y en cómo cantaban mientras bailaban. Yo no bailé porque necesito mucho espacio para bailar. Soy una profesional. Pero estaban todos bailando y cantando. Me he despertado melancólica perdida. Por esto, por lo otro, por aquello. Por lo de más allá. No creo que mi melancolía tenga remedio posible, debo rendirme a ella. Sigo en el banquillo, el equipo es de segunda. No sé cuando el entrenador me va a volver a sacar. Observo su nuca, para ver si se gira, me ve, y se ilumina. Vamos a sacar a Paola, a ver cómo lo hace. Hay días en los que tengo más ganas de salir a jugar que otros. El otro día me puso a calentar.

Estoy teniendo muchos sueños. Los recuerdo por la mañana. Hacía tiempo que no ocurría. Me gusta. Llevaba meses en los que dormía sin saber por donde había pasado.


viernes, febrero 06, 2015

martes, febrero 03, 2015

Correr

El otro día empecé a ver una película española del año pasado, o del otro,  y la sorpresa fue que una de las actrices era Najwa Nimri. Fue como retroceder en el tiempo: yo volvía a tener 28 años y Najwa Nimri salía en las películas.

De pronto, mi mundo parecía ordenado. Najwa en la pantalla y ningún alfiler en mi vértebra c7. Las cosas eran sencillas. No había tantas preguntas. Conducía un coche que me llevaba. Tenía novia. Te mandabas canciones en mp3. Yo no sabía ni la mitad de mí de lo que no sé ahora. ¿Se comprende? No sabía que no sabía nada.

Una sensación curiosa. Como de volver a casa, llegar después de mucho tiempo y hacer-una paella-todos-juntos-como-antes. A veces me apego al pasado, como si fuera una isla en la que pasas las vacaciones.