lunes, marzo 13, 2017

Mis vecinos, cuando se pelean, parece que rapean











Echo de menos. Tanto que no sé dónde meterme. Hay días en los que vuelve a desordenarse todo.

Sin embargo, me alivia saber que no es una nostalgia compleja, esta mía. Es sencilla, no tiene misterio. Es como una copa de cristal fino, de las que se rompen con los cambios de temperatura y en las mudanzas. Es algo obvio. Aun así, preferiría ahorrármela y tener vasos de papel.

Los días siguen pasando. Lánguidos, solitarios, a veces compasivos, a veces crueles, a veces un poco emocionantes, pero no demasiado. Pero tras cuatro meses, hoy me siento cansada, com diría Lenny Belardo, con su túnica blanca, frente a la piscina y encendiéndose un cigarrillo.

The Young Pope  es 100% Paolo Sorrentino. Es estéticamente impecable. Hay momentos en los que abrazaría la pantalla y me metería dentro.

Me encanta el tema que abre la serie, porque recupera el All Along the Watchtower de Bob Dylan, pero con el toque que le dio Hendrix. O sea, en realidad, es una versión de la versión de Jimmy Hendrix.

E tutta la vita gira infinita senza un perché...

domingo, marzo 12, 2017

Vámonos, Paco











Al principio de la Rambla del Poblenou hay una casa que se ha quedado en medio de la nada.  Esta es la historia de la mujer que la habita.

El sábado pasé con la bici y vi una excavadora haciendo algo en la medianera desnuda.

Yo estoy bien.









viernes, marzo 10, 2017

El mundo






Las tardes alargan, me ha dicho mi madre al teléfono.

Las semanas pasan. Los meses también pasan. Los días pasan en bucle. Me he entretenido quitándole la etiqueta  a una botella de cerveza y volviéndosela a poner. Me gusta abrirme una cerveza por la tarde como si llegara agotada de trabajar y necesitara un momento para mí.

Llevo tres días pensando en caballos. Creo que es porque he estado viendo Westworld. Aprenderé a cabalgar y todo se solucionará.

Hay ventanas por las que me gustaría asomarme mientras se hace el café, se tuesta el pan y suena una canción.

He estado mirando viajes. Sólo tengo que reunir ganas de viajar. El mundo no me llama especialmente la atención. Bueno sí, sí me interesa. Es otra cosa. No sé lo que me pasa exactamente. Es como si
me fallara el motor que hace girar.


martes, marzo 07, 2017

Desiertos domésticos





Soplaba el viento. Las persianas golpeaban en el muro. El aire era caliente, como en verano.
Como cuando en verano me dejo el pelo mojado, bajo por una calle y no llevo chaqueta, voy en manga corta o en tirantes. Y sí, aquello en lo que estás pensando, aquello era verdad. Pero no más que esto.

Tal vez venga de un desierto. De uno. Aire del Sáhara. Conjeturas. Y al respirar, me he llenado de arena.

Durante todo el día se ha ido moviendo dentro de mí, patadas en el estómago. Hasta que al apoyar la cabeza en el cojín se ha ido derramando lentamente sobre el sofá.

El desierto se ha extendido a mi alrededor. ¿Cómo voy a salir de aquí? ¿Cómo voy a hacer desaparecer el desierto? ¿Cuánto se tarda? ¿Llegará hasta el techo? ¿Colmará la escalera, el edificio, la ciudad? ¿Llegarán a tiempo los bomberos?

Me he deslizado sobre las dunas como una serpiente y he llegado hasta la habitación del aspirador.







domingo, marzo 05, 2017

Encajando piezas







He sacado la mochila y la he puesto en medio del pasillo. Cuando he vuelto de desayunar, la perri ya se había metido dentro y estaba preparada para ir en bici hasta Sant Andreu. Hacía una mañana luminosa y las calles estaban tranquilas, algunas mojadas. Era agradable. Me he desviado por la calle en la que viví hasta mi adolescencia y me he encontrado conmigo a los nueve años, montando otra bicicleta, pero siendo la misma persona, como si existiera en paralelo a la que soy ahora. Ha sido un encuentro feliz. Hemos pedaleado juntas.

***

Paseando por el barrio, me he acordado de que una vez, cuando tenía 13 años, me tocó una moto pequeña en el sorteo de un supermercado. Mi padre me dejaba llevarla por las calles de atrás, por las que estaban al lado de las vías. Al final, acabó usándola mi madre porque yo no tenía la edad.

***

En la puerta de la Fabra y Coats me esperaba Cristina,  mi compañera de piso de los 19 a los 22. No nos hemos preguntado cómo te va o cómo estás. No es necesario ponerse al día todo el tiempo. Simplemente hemos estado juntas. Es sencillo y bonito estar con ella y darnos cuenta de eso. Vendiendo los tickets, me he encontrado con D, un chico que trabajó conmigo durante algunos años y con el que siempre hablaba de cómics. Hemos hecho ese típico gesto de mirarse tres veces y reconocerse. 

La perri ha causado sensación en el Graf dentro de la mochila. Creo que no ha habido mesa en la que no le dijeran algo. Estoy algo enamorada de la perri. Es mi amor incondicional. Ahora me parece más sencillo que hace seis meses, por ejemplo, cubrir mis parcelas afectivas.

***

Este fin de semana se ha movido alguna pieza dentro de mí, ha habido un movimiento, apenas perceptible, uno sutil. Parece que la pieza ha encontrado su sitio. He sentido que volvía a su lugar. 




viernes, marzo 03, 2017

¿irresponsable?






Ayer me topé con esta bolsa y me pareció hermosa. Dentro había pasta fresca casera, de un sitio que está al lado de terapia y que solo sirven platos de pasta. Fue uno de mis sueños hace un porrón de años. 

***



Me pregunto si no estaré convirtiéndome en una persona irresponsable.

Seguramente, condición indispensable para ser irresponsable sea no preguntarse acerca de la responsabilidad de una en los asuntos. Y yo me la pregunto, por lo tanto, todavía estoy en el bando de las personas responsables. ¿Pero en qué momento se cruza hacia el otro lado? ¿Dependerá del punto de vista?

Bueno, no sé. 

También me pregunto si la irresponsabilidad está relacionada con el miedo. Siempre había creído lo contrario, que tal vez la responsabilidad radicaba en tener el control  de las cosas y que básicamente eso era algo así como un resorte del miedo, pero desde que me siento un poco irresponsable lo veo distinto. Puede que sea el miedo lo que nos hace ser irresponsables. El miedo a enfrentarnos a X cosa. Entonces, haces algo irresponsable para quitarte el peso de tener que "responder adecuadamente a las circunstancias" porque significa comprometerse, en cierto modo.

Sea una cosa o la otra, la posibilidad remota de estar siendo un poco irresponsable me preocupa. 

Bueno, no sé.

¿Estás siendo responsable? 

Creo que también tiene que ver con hartarse de las situaciones. O con dejar de creer en la justicia poética.

Puede que esté exagerando. 

Ayer, en terapia, muy bien. Lagrimones deslizándose por mi cara; una especie de trampolín al llegar al borde de las mejillas; aterrizaban en mi camiseta. Desactivé un montón de bombas o paré el temporizador. ¿O estallaron? 

Bueno, no sé.

Mañana he quedado con una amiga a la que no veo desde hace un año, más o menos. No nos pasó nada. Estábamos las dos en otras cosas. Cuando se está en otras cosas a la vez no hay disonancias.

Ayer me quedé dormida en el sofá, cuando me volví a despertar vi a la perri acurrucada mi lado, con sus patitas y su morrito y todo su ser acabado en -ito. Sentí mucho amor y me volví a dormir con esa sensación de calma y felicidad, de flipe por una bolsa.