uxío

sí, perdí el tren, y estaba allís mismo, toqué la puerta

(sí, perdí el tren, y estaba allí mismo, lo prometo)


No sé si te lo he contado alguna vez ...Vivo cerca de una estación. Por la noche pasan muchos trenes y como tú dirías "silban promesas"... verás, recuerdo una que, particularmente me pareció mucho más que una promesa, y era algo así como "Prometo ser siempre justo". La pobre promesa oye carcajadas por todas las estaciones y casi siempre viaja en el último vagón. La más repetida es "Prometo estar contigo" pero hay cientos de columpios vacíos y ya nadie se rie. Y la que más me gusta es "te prometo arena y un poco de agua", y esa, quizás, ¿la hiciste tú?

¿qué ventana era la mía?

¿cual de ellas era?


"Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incansablemente arrastrados hacia el pasado"

Citadísimo final de "El Gran Gatsby", sigue la pista de F. Scott Fitgerald (1896-1940)

Hombre de epitafio sincero:

"Estuve borracho muchos años, después me morí"

Y grandes esperas,

"La vitalidad se revela no sólo en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar"

sonrisas y lágrimas (toma título rosa)

Me acosté alicaída (que es muy cursi) y me levanto... igual. La noche no produce milagros. Sólo unos cuantos sueños y bostezos. (esto es aún más cursi)

Además estoy resfriada, así que tengo todos los números para ser la alegría de la huerta en la cena de esta noche con mis antiguos compañeros de clase (esto es "voy a meter un poco de mi vida privada") Cantaría eso de I don't like mondays cambiándole la letra, porque así como hace un año siempre estaba *rajando de los lunes, ahora voy a rajar de los sábados y los domingos. I don't like saturdays, and I don't like sundays! (esto es para que se vea que escucho mucha música y que utilizo expresiones coloquiales como "rajar") Lo peor es que tengo agujetas de ayer, que estuve practicando eso del sexo con amigas (esto es para que nadie me diga que necesito un polvo) También me quiero apuntar a tai-chi.

Porque los sábados y los domingos son para cuando estás alegre. Tienes mucho tiempo y muchas ganas de hacer cosas, así que son días perfectos. Encima hace sol, que es como el recochineo final si no te gustan los sábados ni los domingos. Además, me siento muy cansada durante el fín de semana. No sé como puedo madrugar tanto y dormir tan poco todos los días y que llegue el fín de semana y estar k.o. (
esto es una reflexión totalmente prescindible)

Voy a hacer una lista de las cosas que me gustaría hacer y que, en realidad, nada ni nadie me lo impiden, pero no las hago para joderme un poco más. Esta es una reacción del ser humano muy muy curiosa, cuando te sientes mal intentas hacerte aún más daño.

Y ahora me voy a ver El secreto de la Pirámide, que es una de las pelis que más me gustaban cuando era pequeña, a ver si me anima un poco.

(y este el típico post que acabo borrando)


Hace mucho frío y escuecen las lágrimas
cuando rozan
la cara
en el metro, en el bar, en el fnac, en el trabajo, en el lavabo, en la cama, en la cocina, en el sofá, en el estudio, en la facultad, en el coche, en la moto de Gemma, en las cartas, en los mails, en el diario, en la estación, en el quiosco, en el H&M, en el messenger, en blogger, en pigalle, en la autopista, en las rondas, en lesseps, en mundet, en gracia, en el hospital, en la clínica, en un parking, en la calle, en el parque, en la panadería, delante del espejo, en el suelo, debajo de la mesa, en la escuela de música, en el cine, en el pc, en girona, en la gasolinera, en un concierto, en la playa y en el born.

ayer, hoy y mañana

Las tardes en casa son más aburridas que en la calle. Si estás fuera, siempre puede sorprenderte alguien, pero dentro, es más difícil. Ayer quedé con Ferran, tenía muchas ganas de conocerle y estuvimos dos horas hablando rodeados de chocolate y un té de maracuyá que sólo él vió en la carta (...) Es tal como me lo había imaginado y además llevaba un jersey del mismo color que su bitácora, así que todo era muy familiar y muy muy agradable.

Hoy he recibido un correo de la
señorita de la maleta roja. Me anunciaba que existe una película llamada La casa del fin del mundo y que el título le recordaba a aquella casa que yo imaginé. Por eso me he puesto a pensar en los días en Lisboa, con la señorita de la maleta roja y con Pablo. En aquella noche que cenamos en A Morgadinha de Alfama, un lugar muy pequeño y peculiar, que estaba en una callejuela (rua da Regueira, 37) con mucha pendiente y llena de viviendas con ventanas que daban al borde de la calle. Se podía ver el interior de las casas...Había un hombre sentado en un sillón con la cara iluminada por el reflejo del televisor.
Yo cené bacalao y también comimos queso...qué rico estaba. Y bebimos vino, el vino es alegre. La dueña de la Morgadinha tenía medio rostro quemado, también parte del brazo. Daba impresión pero se te desviaba la vista hacia sus ojos, una mirada que contaba muchas cosas. Nos hablaba como a los niños malos, "tú te sientas aquí y tú allí". También estaba la hija, que hablaba en la calle y gritaba en portugués, claro, y se reía. Me pareció que discutía con la madre sobre la hora de llegada a casa.

Después subimos la pendiente y nos tomamos un café delante de una parada del tranvía. Queríamos volver en el último, pero hablando hablando, se nos escapó. La señorita de la maleta roja nos explicó un libro, del que no recuerdo el título, pero imaginé a un niño que cada día miraba si crecía o no una planta que tenía encima del escritorio. Entonces le dije a Pablo que justo en ese momento había sentido algo de miedo. Fue una sensación extraña, era como cuando te sientes alegre y no sabes por qué. Un temor a algo. Un miedo infantil a ir a la cocina por la noche a buscar un vaso de agua. Después llamé a Camille, que se encontraba en Francia visitando a sus padres, pero tenía el teléfono apagado.

Camille... una amiga y también sshshshsjssh sisibish ssshsssii ... Ahora hará un año que nos conocimos en un bar. Yo le pregunté, un poco borracha, "eres italiana?" y ella me respondió, muy borracha, "No, soy francesa" Un inicio tan absurdo, como para no acordarse.

Segunda carta a Fin-landia

imagen segunda carta a Finlandia


Querida Íngrid,

Por mi lado izquierdo andas descalza,
por eso te siento,
pero por mucho que lo intento
no oigo tus pasos.

Con ese tránsito por dentro,
cualquiera caminaría, sin remedio,
más despacio, como llevando un hijo dentro,
un amor.

Te beso hasta que me duermo y no,
no es cierto, no es cierto.
Son besos de memoria.

...Paola

P.d: A veces te veo junto a la puerta,
y me acerco despacio,
como cuando me acercaba despacio
y tú me esperabas.

quizás

No fuimos al cine. Pero te llevaste la postal azul que con letras oscuras decía "recorda que és l'oblit que és" y en letras blancas "Memòria"
Yo te miraba y los segundos se anclaban allí.

L'oblit, el olvido.

Esta tarde he visto la película In the mood for Love, de Kar-Wai ( Hong Kong, 2000)

Deseando amar,

Principio:

Ella era tímida. Bajaba la cabeza para darle a él la oportunidad de acercarse, pero él no podía por falta de valor. Ella da la vuelta y se va.

Mitad:

¿Si consigo otro billete , vendrías conmigo?

¿Final?

Él recuerda aquellos años como si mirara a través del cristal de una ventana cubierta de polvo. El pasado es algo que podemos recordar pero no tocar y todo lo que se recuerda es borroso y vago.


En busca de una ilusión

imagen viaje a una ilusión




La Sra. Ilusionada estuvo arreglando el coche para el gran viaje. Le hizo una puesta a punto para asegurarse de que no las dejaría tiradas en medio de la carretera y de la noche.

Toda la família estaba preparada: la hijita ilusionada, la abuelita ilusionada, y la Sra. Ana, esposa de la Sra. Ilusionada. Todas se metieron dentro del coche, muy ilusionadas, y pusieron en la radio canciones de esas para conducir.

La hijita ilusionada le preguntó a su Mamá ilusionada:

- Mamá, ¿donde vamos?

Y la Mamá ilusionada le dijo:

- Vamos a un lugar que nos hará felices y poderosas. Vamos a buscar una ilusión.

Y la hijita puso cara de sorpresa...:O

- Pero Mami! si la abuela dice que todo el mundo sabe que las ilusiones no se buscan, se encuentran!!

Y la Mamá ilusionada le dijo:

- Pero hijita! yo no voy a ser más lista que los demás, el tiempo corre, por eso la voy a buscar!

La otra mamá miraba por la ventana y cantaba una canción. La la laa...

Carta a Fin-landia



Querida Ingrid,

Vuelve pronto de Finlandia.
Te has dejado la puerta abierta
y desde allí, me llega el frío.

Los sábados y los domingos
el temporal aún es más fuerte,
y las noches de viernes, nieva.

Vuelve,
cierra la puerta del todo y quedate a mi lado.

Besos de papel.

Paola

Felicísimo

imagen lavadora

Felicísimo vivía en las casas bajas, cuando vivir en casas bajas no era de ricos, sino de pobres. Aficionado al vino, muy aficionado, y a no ir al trabajo, subía a Finita de 8 años encima de una mesa y decía "Ahora va a cantar mi nieta". Felicísimo tocaba la guitarra y le tocaba el culo a Carmen, Carmen la seria, Carmen la de la mala leche, Carmen madre de cinco hijos. Carmencita.

Felícisimo no era vago, pero no le gustaba tener jefe, ni madrugar, ni tener un horario, ni irse pronto a dormir. No es mentira que Felicísimo se hiciera daño a próposito en el trabajo para no tener que ir al día siguiente, y tampoco es mentira que se echara sal en la herida para no tener que ir ni al siguiente ni al otro ni al otro ni al otro... Claro, Felícísimo estaba muy marcado por su nombre, todas esas cosas podían hacerle triste y aburrido, ¿y que iba a hacer un hombre triste llamándose Felicísimo? Nada, nada...

Eso no quiere decir que no fuera trabajador. Era un hombre con ideas. Muchas ideas.

La mañana del 17 de Junio, de aquel año, se le ocurrió comprar una lavadora. Gastó todos sus ahorros, o más que ahorros, todo su dinero y compró la dichosa lavadora. Carmen se subía por las paredes "'¡este hombre se ha vuelto loco!¿este hombre nos va a arruinar!" Evidentemente, la historia se situa en una época en la que tener lavadora en casa era un lujo de millonarios...

Con aquel electrodoméstico empezó uno de sus primeros negocios. A Felícisimo se le ocurrió que quizás si alquilaba la lavadora por horas a los vecinos del barrio, podía ganarse un dinero. Y así hizo. Pronto Felicísimo era el hombre más solicitado de la calle, las mujeres hacían cola en la puerta para alquilarle la lavadora. Aunque él casi siempre estaba en el bar.

El negocio creció y creció y Felicísimo tuvo que comprar otra lavadora más porque con una no tenía suficiente para atender a toda su clientela.

Llevaba el control de los alquileres y de las horas en una libreta pequeña, que Finita recuerda con toda claridad.

publicamente triste

Tengo un amigo, un amigo físico, bueno no, no es físico, es cartero, mmm, bueno no, tampoco, ahora ya no, en fín, me refiero a que no es virtual, que se pone triste cuando lee mi diario. Por eso no lo lee. Me lo imagino llorando y sonándose los mocos delante de la pantalla del ordenador y me da risa.
La verdad es que no creo que mi diario sea triste, aunque precisamente hoy estoy triste.
Sí, sí, estoy muy triste. Muy muy triste. Tristísima. Tristona. Triste como los tres tigres tristes. Ayer me puse a llorar, muy muy triste, en la cama, antes de dormirme y eso me puso aún más triste. Y pensar que a la mañana siguiente tenía que trabajar me puso muchísimo más triste!! muchísimo más!! La tristeza ya era imparable, iba avanzando y avanzando, hasta que me dormí.
Estoy triste como las otras veces que he estado triste.
Incluso me ponen triste las cosas que no son tristes. Esta mañana he visto a mi padre despierto, escuchando el transistor, y se ha reido y me ha dicho "adiós!" Y me ha puesto muy triste. Tristeza_a
En la radio, he escuchado una canción en francés que decía algo así com "el mar nace cada día" y aún me he puesto más triste. Tristeza_b
Mi Tristeza_a se sumaba a mi Tristeza_b.
Pero el metro me ha puesto más triste aún. Era un metro de esos tan largos que son como un acordeón. Tristeza_c
Para desayunar he sumado la a, con la b, con la c y me he puesto tristísima!!!! tanto que he empezado a llorar con mi te que viene de tris y viene de ta za.
Por suerte, lo único que no me pone triste es que hoy no tengo que ir a la facultad y tengo toda la tarde para leer, o para ver alguna película, o para hacer música, o para ponerme aún más triste.

---actualización de la tristeza----18:19

He querido hacer una especie de juego de palabras triste con el te, que viene de tris y viene de ta. En realidad quería decir, te, que viene de tris y viene de za, porque si lo juntas tienes "tristeza", pero en vez de eso, con lo que en principio he puesto "viene de tris y viene de ta", lo que tienes es TRIS-TETA! jajajajajaajja!

retales



Pienso pienso pienso en marina. Está dentro. Y sólo se me olvida si me olvido de mí. Pero es difícil olvidarse de eso. Yo también quiero estar dentro de marina. Como una corriente de agua. Yo también quiero tocar a marina y alargar el sonido y quererla con eco y que vuelva y vuelva vaaa. Abrazarla en la calle y que su olor me lleve hasta la cama, y me arrope y se quede conmigo toda la noche hasta que el semáforo quiera. La canción es tan lenta como tu mejilla rozando mi mejilla en los probadores del almacén de ropa. Tu nombre a retales. Marina, parece que aún estoy allí, en el lugar donde estamos, y que la que avanza no soy yo, que es otra persona.
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miguel, sonrisa de aviador


Mi abuelo Miguel, no era aviador, pero vivía en Gran Via esquina con Calabria, justo en frente de la farmacia. Era el último piso y no sólo era el último, también era el más grande.

Algunos buscan mirando el suelo, otros buscan mirando al cielo.

Si desde el terrado mirabas hacia arriba, las nubes eran, como para todos los niños, de algodón. Las nubes se mojan con agua oxigenada cuando llueve. Luego te caes en la calle y te haces sangre en la rodilla y te limpian la herida con una nube de algodón.

Si desde el terrado mirabas al suelo...veías pinzas de ropa, cagadas de pájaro y un día hubo un ratón. Fuí corriendo a avisar a mi abuelo, que estaba en el garaje limpiando una de sus motos preferidas. Al final lo acorralamos entre la escoba y la pared. El ratón movía el hocico, nif nif nif. Miguel se tocó la barbilla y dijo "vamos a darle un poco de pan". Ese año me trajeron los reyes una bicicleta azul .

En el quiosco de Lesseps hay un osito vestido de aviador, lleva un gorro con orejeras y unas gafas. Me gusta mucho. Algunas ilusiones se citan allí.

-En realidad no llegué a conocerle-

ya vienen

Aparició Ingrid, en la posición a menos cinco, pero yo ya sabía que iba a estar allí, o lo deseaba mucho, además hacía sol. Y así ocurrió. Fuimos andando hasta el metro. Yo no podía quedarme a comer porque era el cumpleaños de mi padre. Llegamos en seguida y decidí acompañarla un poco más, unos metros más. Nos metimos en un escaparate y entonces le dije que ya me iba, y nos dimos un beso bastante largo, o eso me pareció a mí. Pero siempre me sobran las chaquetas y los jerseis y las bufandas. Por la tarde le escribí un mail diciéndole que no quería seguir así, aunque también le dije quiero tocarte, abrazarte, escucharte y todos los te más que se te ocurran.

Grandes descubrimientos



Descubrimiento nº1:

Esta tarde he estado en el Schilling (porque iba de paso) con Pau y he descubierto que La Niña Pastori y Depeche Mode no son incompatibles. Pau se ha pedido una manzanilla y yo una cerveza (tampoco son incompatibles). Me ha contado que quiere conocer chicos gays porque necesita iniciar algún tipo de relación, amistosa, sentimental, social.... Le he dicho que internet puede ser un lugar para conocer a alguien si saliendo de "ambiente" no encuentra lo que busca. Nos hemos ido a mirar portátiles. Dit i fet. (dicho y hecho!)
Le he recomendado que si busca un noviete antes se asegure de que no tenga ni ex, ni pareja y que mejor que mejor si tiene piso, y me ha dicho una palabrota.

Descubrimiento nº2:

Amanece más tarde porque allí donde siempre se pueden cazar cielos rojos, hoy aún estaba oscuro. O es que era más pronto?

Descubrimiento nº3:

Me voy a Lisboa con alguien determinado, lo malo es no saber cuando. En esta vida espero.

Descubrimiento nº4:

Un segundo lo cambia todo. Hoy casi tengo un accidente, ha ido de un segundo. Un coche se ha quedado en el ángulo muerto, y no lo he visto y casi me lo como. Además el coche iba muy rápido y el choque hubiese sido...crash.

Descubrimiento nº5:

Html y JavaScript es un pasatiempo muy entretenido y muy recomendable para pensar en "otras cosas". Me he dado cuenta haciendo pruebas con las imágenes de la izquierda. Un pasatiempo un tanto absurdo en cuanto a resultado porque el servidor (gratuito) donde tengo alojadas la imágenes funciona cuando le da la gana. Pero si funciona y la carga de imágenes no es demasiado lenta, me gusta pasar el ratón y que vayan cambiando los cromos del blog. Esta mañana he intentado hacer una especie de "img poema src" que he quitado porque no iba bien y además no me acababa de convencer. Como ejercicio puntual, me gusta. Quizás elabore más de un "img poema src" para algún post.

parece que



Desde que me he despertado, parece que vienes. Parece que hoy vienes y es porque hace sol. Con sol es más fácil hacer cualquier cosa. Esperar es fácil. No hacer nada es fácil. Tiene que empezar a oscurecer ya, porque cada minuto que no vienes, es como si me engañaras. Y a la vez, en las horas que quedan, parece que todo se puede cumplir. El fín de año ha pasado rápido, sólo me comí cinco uvas con las campanadas porque no me dió tiempo a más. Se me acumularon todas en la boca, la primera, la nuestra, la tercera, la cuarta, la quinta...así que mis deseos se van a mezclar los unos con los otros. Las otras siete me las comí . Ya se ha hecho de noche. "Por la noche estaré sola en la selva,
¿qué voy a hacer esperando a que vuelvas?

(escuchando "Semilla negra" versión Marlango )