sábado, julio 24, 2021
#14 (Diario de verano, 2021) - Me he saltado el trece, por si acaso.
domingo, julio 11, 2021
#12 (Diario de verano, 2021)
Devoro las mañanas de los sábados y los domingos nadando en la piscina, leyendo y tomando el sol en el césped, nadando-leyendo-sol. La luz se filtra por la claraboya e ilumina el agua. Contar piscinas me gusta y concentrarme en el número que estoy nadando.
Me voy sintiendo mejor. La tristeza se está domesticando. La desesperanza va menguando.
Están ensayando ópera en la fábrica. En septiembre ya no estará y cambiará totalmente el paisaje urbano. Un bloque de oficinas llenas de gente con ordenadores la sustituirá. Lo peor será el ruido de las obras durante dos años. El polvo. No quiero que tiren la fábrica. Me cuesta mucho pensar que algo que lleva un siglo en pie vaya a desaparecer.
jueves, julio 01, 2021
#11 (Diario de verano, 2021)
viernes, junio 25, 2021
#10 (Diario de verano, 2021)
martes, junio 22, 2021
#9 (Diario de verano, 2021)
Estaba convencida de que jamás volvería a emocionarme con un poema de Córtazar, creía que era algo que sólo ocurría a los veintipico, cuando vas a la universidad y estás estudiando una carrera de letras, y te enamoras de los puentes, de los callejones, del cool jazz y de ciudades portuguesas, y no tienes ni idea de nada, pero te lo parece, y sientes esa especie de nostalgia del futuro, o de nostalgia por algo que todavía no ha pasado. Sin embargo, ayer, mientras conducía, escuché en la radio recitar "Estela de una encrucijada" y me partió en dos, porque me pareció que hablaba de ti y de mí, después de tanto tiempo y de tantas cosas. Tras tanto contexto perdido, cómo podía ser que hablara de ti y de mí. Hoy he ido a comprarme el libro para leerlo otra vez.
Por tarde, he estado ensayando y he salido chorreando de sudor del local. Nos lo hemos pasado muy bien.
Hoy he ido a trabajar presencialmente (no he teletrabajado) y me he sentido muy afortunada por estar haciendo algo que me gusta. Casualmente (o no tanto porque está en la misma calle), me he encontrado con antiguos compañeros de un trabajo que acabó consumiéndome, y de eso hace ya casi diez años. Me he sentido como una heroína, como alguien que escapó, que logró cambiar el rumbo, pero no por arte de magia ni por casualidad, más bien por insistencia. Y ahí estaba yo, contenta de haberme salvado, volviendo a casa.
domingo, junio 20, 2021
#8 (Diario de verano, 2021)
He pasado día y medio con fiebre y sintiéndome fatal, pero hoy ya estoy bien. Me pusieron la vacuna en la Fira y entré por la misma puerta que se entraba al Sónar.
Me emocioné al escuchar la despedida del locutor Julio Ruiz del programa Disco Grande, tras tantos años en antena. Tengo asociada su voz a una etapa feliz y a una carretera muy bonita, de curvas, y rodeada de árboles, escuchando una cinta de cassette de Los Planetas, porque mi coche todavía era de los de cassette, aunque todos llevaban ya CD. También se ha jubilado Tolentino, del Séptimo Vicio, tuve una época en la que escuchaba todos los programas mientras me duchaba.
Sigo teniendo días en los que me parece que el presente no tiene brillo, como si le faltara una buena ecualización. No sé, seguramente, mi visión está distorsionada. El trabajo me va muy bien, siempre me siento con "la obligación" de decirlo.
Mi lista de balsas de supervivencia: las nuevas pinceladas que descubro en el cuadro que encontré encima del buzón, las golondrinas y las gaviotas de la mañana, mi lista de rocksteady para cocinar, mis canciones (el proceso creativo), mi perra, mis amigas, la salud de mi familia y el último disco entero de DEHD. Bueno, visto así, todo es maravilla, salvo por el sentimiento de desesperanza.