sumas
Ayer compré una jarra blanca que se puede meter en el microondas. La llevé todo el día en mi sombrero para alejarla del suelo y protegerla de cualquier caída que pudiera hacerla añicos. Es para desayunar contigo. Sorpresa.
Ayer compré una jarra blanca que se puede meter en el microondas. La llevé todo el día en mi sombrero para alejarla del suelo y protegerla de cualquier caída que pudiera hacerla añicos. Es para desayunar contigo. Sorpresa.
Cuando volvíamos de la tienda de comics, vi la Vespa de color negro en el escaparate. Reluciente. Qué bonita es. Siempre le digo a Sofía que cuando me vaya a vivir con ella me compraré una. Es curioso, es una ciudad llena de perros con jersey. Hay tantos perros con jersey que en la entrada de las tiendas hay un gancho especial para dejarlo atado, sé que es para eso porque hay un cartel donde lo pone: "perros".
Lo cierto es que la notícia sobre tu escapada para siempre me ha dejado muda estos días. Perteneces al recuerdo de esos primeros años de blog, incluso de mucho antes, cuando gamberreábamos en otros lugares. Y aquella etapa fue buena y muy nueva.
La última vez que hablamos estabas contenta y yo también. Ibas a vivir cerca de mi casa. Así que fue una conversación de esas en las que te alegras por todo. Planeamos muchas cosas pero no las llevamos a cabo, eso sí, qué buenos planes hacíamos aquellas tardes de verano y de invierno.
Ahora tengo una avioneta en la que me llevo todo lo que quiero salvar. Estoy haciendo muchos viajes, no soy tan despegada como creía. A pesar de dar muchas vueltas y de no repetir en las fiestas de cumpleaños.
Siempre te recordaré con cariño, Tess, querida mosqueperra.