lunes, noviembre 10, 2003

nos pertenece

Nuestro mapa siempre empieza a partir del primer escalón que baja a la playa.
Quizás aún tenemos 12 años, llevamos los vaqueros cortados y algunas pulseras de hilo. Y quizás, así, volviendo a nuestros tesoros, de año en año llegan todos los veranos.

(...) Sacas un papel arrugado del bolsillo. Diez pasos y giramos a la izquierda. Contamos en voz alta... Empezamos a hundir las manos en la tierra, y en seguida, tocamos nuestro tesoro con los dedos. Ahí está, lo encontramos. Una caja de galletas con dos collares (...)

Ahora me pregunto, quien de las dos guardó el último mapa. Me inquieta saber que hay algo nuestro olvidado. Algo tuyo, mío, de la luna y de las mareas. Aguarda paciente ... porque nos pertenece.

Por si lo perdiste, ya sabes que siempre empieza en el mismo lugar, en el primer escalón que baja a la playa.

domingo, noviembre 09, 2003

gotas

Una madrugada de domingo y con la boca amarga. Llueves fuerte y lo empapas todo: Cambiar de tercera a cuarta, un plato frío y unos zapatos viejos, con todos sus pasos... los míos, los tuyos, con las huellas que ahora perseguimos y las que ahora andamos. La autopista está vacía, las ventanillas del coche bajadas y tus gotas caen llorándome por las manos. Estás muy fría y me encelas por nada y grito por dentro, para que no salga, porque no hay nadie, nadie, y eso es muy poco, que te acompañe a casa.

jueves, noviembre 06, 2003

Ida y vuelta

Me cuentas que en ese lugar no puedes dormir, persigues las noches en bicicleta, y se te clava el frío. Y como si fuera un secreto, me explicas el ruido de las hojas secas y me dices que deseas tu mar. Sin embargo, quieres ver el que tengo cerca. Sé algo. Sé que te sabes el cielo de memoria. Y tienes un billete de ida y vuelta. Y de las dos, es un camino. Lo encontramos como las casualidades, sin saber. Hay árboles y algo que se esconde, algo feroz, algo a lo que temer. Te mezclo con niebla, con lluvia, con sal, con el verano. Es algo que se toca con los dedos, algo que es, o casi es. En apariencia real, pero tan resbaladizo.


Un tercer tigre buscaremos. Éste
Será como los otros una forma
De mi sueño, un sistema de palabras
Humanas y no el tigre vertebrado
Que, más allá de las mitologías,
Posa la tierra. Bien lo sé, pero algo
Me impone esa aventura indefinida,
Insensata y antigua, y persevero
En buscar por el tiempo de la tarde
El otro tigre, el que no está en el verso.

(Fragmento del Otro Tigre, Jorge Luis Borges)


martes, noviembre 04, 2003

Y si...

Camino por las aceras de las seis de la tarde. Detrás de los vidrios hay caras a las que les faltan dos horas para salir del trabajo. Te imagino y quiero llegar rápido hasta tí. No sé si rompiendo las calles, no sé si en coche o nadando. Las luces de freno se unen, se diluyen, forman un oceáno de color rojo que quiero abrir. El autobús se arrastra calle arriba, los hombres cansados, son atractivos, las mujeres cansadas, son como tú. A las siete de la tarde, todo se quiebra o vuelve. Yo vuelvo a casa, pero no sé donde estás. Aunque sea fácil preguntártelo, aunque todo sea mucho más fácil, hoy te dejo al aire y en blanco. Y si...

lunes, noviembre 03, 2003

Lo que te dejo

(derrochando a L)

Te dejo este Lunes para tí, para que lo despiertes, para que lo moldees a tu gusto, lo hagas menos pesado, para callarle la boca a la pelota de turno, y me des ganas de ver el mar. Para maldecir que no pueda enseñarte esa ventana que abro todos los días y decirte que me encanta. Para que me traigas esa imagen de tí y que estás a punto de romper si levantas la vista. Y recordar que un lunes pensé que quería caminar mucho rato contigo. Con ese sol a gritos que te susurraba tan bien la piel. Cosas así, soy cotidiana... Pero los lunes, casi siempre son sólo un lunes y además, ya se acaba.

sábado, noviembre 01, 2003

Lo que no sé hacer

Me pasé la tarde deseándote los hombros. Entre bailarinas de Degas que se desnudaban, tus tirantes negros ya eran pinceladas gruesas, en relieve. Se oían y se tocaban. Te apoyas en mí, "tengo sueño". Me gustaría mojarme los dedos en acuarela y dibujarte mientras duermes, dibujarte en el metro mientras me hablas, dibujarte caminando por la calle, dibujarte cuando me buscas la mirada, cuando estás muy cansada, callada, desnuda, enfadada, cuando me das la espalda, dibujarte al teléfono, en el sofá, en la cama, dibujarte por dentro, dibujarte los dientes, los ojos, la lengua, mientras comes, mientras bailas. Cuando ríes y me abrazas. Me gustaría poder dibujarte los sueños, pero no sé dibujar.