domingo, enero 06, 2008

Mis libros y tu poesía me protegen.

La noche de fin de año (me) comí las uvas en casa con mis padres y con mis perros. Mis perros se comieron seis uvas cada uno.
Luego brindé muy rápido, me puse el abrigo, lancé unos besos teledirigidos y me subí en el coche. La carretera que me lleva a casa de Sofía estaba vacía. Apenas había luz porque no la iluminaban los faros de ningún coche, únicamente los míos. Las fábricas de la autovía desprendían ese olor a pastelería tan extraño. Durante cinco minutos estuve conduciendo sola, la gente estaba en sus casas. Durante 5 minutos el mundo entero fue sólo para mí.

A la una volví a comerme las uvas con Sofía aprovechando que en Canarias aún eran las 12:00. Éramos las únicas invitadas a una fiesta retro de los años 50's, estuvimos toda la noche bailando Rock'n'Roll y Doo-Wop. Hasta que todo empezó a dar vueltas y vueltas y vueltas y vueltas, mientras nos reíamos de la gente que debía estar haciendo cola en los guardarropías.

jueves, enero 03, 2008

Primeras observaciones del año

1) Mi agenda deseario de meteorología funciona pero con un día de retraso. Escribí que lloviera el 1 y empezó a llover el 2.

2) Si todos los deseos meteorológicos que escriba se van a cumplir puedo armarla muy gorda.

3) Lo malo es que las pegatinas me limitan bastante. Supongo que para los días que desee mucho viento tendré que usar las pegatinas de "secador". ¿Para qué sirven si no?

4) Sólo hay una pegatina de "nieve". Debo escoger muy bien el fin de semana. Febrero me parece un buen mes. En febrero nevará sobre vuestras casas.

5) Me esperan dos semanas de mucho trabajo.

6) Me esperan 6 meses de muchísimo trabajo.

7) 6 meses de muchos cambios. Espero que me gusten, si no tendré que comprarme otra agenda desearío y esta vez no será precisamente meteorológica.

8) Me siento muy agradecida por todo lo que tengo. Me siento tan agradecida que si pudiera escudarme en la locura, o algo así, daría las gracias a todo el que pasara por la calle (sobre todo por haber conocido a Sofía).

9) Me siento marginada en las comidas de familia. Cuando tu prima tres años más pequeña que tú se casa, dejas de existir en la mesa. ¿ Por qué nadie se interesa por mi vida personal ? Eh, yo no me he casado pero también existo. ¿Celos?

10) Ya sé! Voy a cambiar de perfume.

jueves, diciembre 27, 2007

Nueva agenda deseario


No tengo citas en mi agenda, es un deseario con un montón de pegatinas.

En la cena de nochebuena, la hija de Felicísimo, que a su vez es mi abuela, me contó que llegó a Barcelona en el año 1948 en un tren muy lento que se detenía en todas las estaciones.

Recuerda que desde el tren vio por primera vez el mar. Le pareció tan grande y hermoso como un futuro. El mar no cabía en una sola ventanilla, por eso tuvo que mirar también por las de al lado para poder verlo todo de golpe. Los bañistas agitaban la mano desde la playa y los saludaban al pasar... Miguel el Aviador estaba a su lado, acababan de casarse y sonreía como yo y como mi madre hacemos en algunas fotos porque lo llevamos en la sangre. A Miguel lo llevamos en la sangre. Su pelo castaño oscuro, el viento en la cara y algo más.

Miguel siempre fue joven porque perdió la memoria enseguida.

La primera calle en la que vivieron juntos en Barcelona fue la C/ Verdi. Pero mi madre nació en la C/ de la Fraternitat. Mi abuela trabajaba en una Lechería, y detrás de aquel mostrador aprendió a hablar catalán muy rápido porque le sonaba a francés y a ciudades bonitas.

viernes, diciembre 21, 2007

Regalo para los que pasen por aquí




En mis dos primeras tardes sin exámenes he grabado un villancico. Se llama "Diminuto". Carol Blenk me ayudó con algunos versos clave de la letra. Es un regalo de Navidad. Si os apetece también podéis descargarla.


El clip existe, es bastante tonto, pero así se puede escuchar a través de You Tube:





Si estás bien, Feliz Navidad.
Si estás mal, baila este Vals.




jueves, diciembre 20, 2007

Si te mareas, no mires

Hoy me ha tocado una enfermera veterana. Me ha sacado la sangre de un tirón con una jeringuilla muy grande y ha llenado tres tubos enteros. No he mirado. Pero oía como trasteaba con la jeringuilla y esas cosas que las enfermeras dejan sobre la bandeja plateada. Ese clic clish cloc clis sobre la bandeja es terrorífico, tal vez imaginarlo sea peor que mirar.



domingo, diciembre 16, 2007

Sombra que bebe, sombra que vuelve


Todos los discos parecen navideños en diciembre, sobre todo si son vinilos y suenan xilófonos, vibráfonos o glokenspiels.

El fin de semana se ha hecho muy corto, pero nuestras sombras se han divertido bebiendo un vino impronunciable, un Gwürztraminer. Podría ser una marca de trineo, un pintor expresionista amante de Alma Mahler o una uva alemana.

El amante de Alma fue el pintor Oskar Kokoshka. Alma lo dejó por un escritor de moda. Fue entonces cuando Oskar se hizo un maniquí a tamaño natural con los rasgos de Alma. Cuentan que una noche lo vieron acompañado de la muñeca sin alma en un teatro. Novias de mentira hay unas cuantas. Seguro que después de aquello, a Oskar dejó de gustarle la Navidad.

Aunque lo bueno de la navidad es recuperarla, que vuelva a gustarte. Que los balcones abarrotados de luces no se te caigan encima. Pero a veces no es fácil. Ante todo, evita llorar bajo una mesa.

Esta tarde he enchufado la guitarra eléctrica para componer un villancico. Sofía me está ayudando con la letra, pero aún no está acabado. La melodía ha surgido en seguida.

El viernes recibí una de sus cartas. Me envía cartas a menudo. 22 km no son nada pero el cartero tarda 1 día entero en recorrerlos. Es como si tuviera dos novias, una que me escribe desde una lejana expedición polar, y otra que baja por las escaleras, toda guapa, cuando llamo al timbre de su casa.

Las cartas siempre se guardan. Las cartas son para guardarlas.